Red Hat Enterprise Linux 5

Soluciones de virtualización

Libérese de la carga de las ampliaciones

Los administradores de sistemas sufren habitualmente la aparición de una nueva versión de un sistema operativo de base en forma de arduas tareas de prueba y calificación. Es posible que el nuevo software aporte ventajas insignificantes a la mayoría de las aplicaciones, pero que sea necesario para la instalación de una nueva aplicación u opción de hardware.

El colega servidor

La virtualización proporciona una solución para este preciso problema. La pila existente puede seguir ejecutándose tal cual como huésped en una máquina virtual, mientras que el hipervisor de última generación maneja perfectamente el nuevo hardware, además de aportar ventajas en cuanto a fiabilidad y rendimiento. Las pocas aplicaciones que necesiten la nueva versión del sistema operativo pueden ejecutar otra máquina virtual con dicha versión.

Gracias a todo esto, las ampliaciones podrán llevarse a cabo cuando los administradores de sistemas lo decidan. Nunca más se verán obligados a realizar costosas ampliaciones de software no previstas.

Seguridad

Aunque un sistema que es utilizado sólo para una aplicación puede encerrarse herméticamente, hoy día muchos sistemas comparten accesos, y es importante garantizar el mantenimiento de la privacidad.

La virtualización permite colocar cada aplicación y su conjunto de datos en una máquina virtual independiente. Esta solución presenta muchas de las ventajas del bloqueo de los sistemas físicos, sin la proliferación del hardware. Puesto que la virtualización aísla a cada huésped, éstos son mucho menos susceptibles de realizar comparticiones no deseadas. Cualquier ataque perpetrado con éxito se limitará al huésped que ha sufrido el ataque. Junto con SELinux y Red Hat Identity Management, es posible alcanzar un alto grado de aislamiento de usuarios y datos sin necesidad de disponer de servidores independientes para cada usuario.

Desarrollo y pruebas

El desarrollo de software precisa un largo ciclo con muchas iteraciones de las fases de codificación, depuración y prueba. Antes, las fases de depuración y pruebas a menudo precisaban muchos sistemas independientes. Era complicado construir las redes y los juegos de datos de mayor tamaño necesarios para realizar las pruebas. La virtualización proporciona numerosas soluciones.

Es posible asignar a los desarrolladores máquinas virtuales individuales que puedan poner en marcha y detener sin afectarse entre sí. Ya no es necesario que los desarrolladores dispongan de máquinas físicas individuales, lo cual facilita enormemente la depuración del código, incluido el código del kernel.

Puesto que las máquinas virtuales pueden ponerse en marcha, detenerse y modificarse fácilmente, es posible automatizar largas series de pruebas de regresión. Los programas de comandos pueden proveer diferentes versiones de las aplicaciones y los sistemas operativos, ejecutar sobre ellos juegos de datos conocidos y diagramar y presentar los resultados. Si un sistema cae, el programa de comandos puede detectarlo ya que tan sólo habrá caído el huésped, no la base DOM 0.

Cuando sea necesario utilizar grandes colecciones de sistemas, es posible disponer múltiples huéspedes conectados en red que puedan simular una red física de gran tamaño con un pequeño número de servidores físicos. Se pueden realizar de esta manera pruebas de escalabilidad, las cuales raramente se realizan hoy en día. De hecho, durante las horas valle, los ciclos extra de las máquinas en producción no utilizadas pueden utilizarse también para realizar pruebas de forma segura gracias a la seguridad y la acción del cortafuegos de cada huésped.

Migración en vivo

La migración en vivo permite la migración de huéspedes paravirtualizados en Red Hat Enterprise Linux Versión 5 de un servidor físico a otro servidor sobre la red. Cuando el huésped recibe la orden de migrar (de manos de un programa o un administrador de sistemas a través de las herramientas estándar de gestión de Red Hat Enterprise Linux), el hipervisor del sistema origen colabora con el hipervisor del sistema destino para preparar una cantidad de memoria suficiente para alojar al huésped migrado. La memoria se copia entonces a través de la red hasta que sólo quede memoria "caliente". Dado que el huésped de la máquina origen está aún en ejecución y prestando servicio a los huéspedes, definimos "memoria caliente" como aquella memoria en uso activo. Entonces, el hipervisor de la máquina origen detiene el huésped y copia el contenido de la memoria caliente restante. A continuación, el hipervisor de la máquina destino pone en funcionamiento el huésped. Dado que todas las conexiones de red y de E/S se mantienen en la memoria copiada, todas estas conexiones son persistentes y por lo tanto, con la excepción de una breve pausa (< 200 ms), la tarea sigue prestando servicio a los clientes. Tenga en cuenta que los sistemas deben estar ubicados en la misma subred para que la conexión de red persista, y deben disponer de almacenamiento común para que los archivos abiertos persistan. No se necesita la intervención de un gestor de bloqueos e iSCSI, GNDB y cualquier SAN funcionarán correctamente.

La migración en vivo se realiza por muchas razones:

  1. Un huésped se utiliza tantas veces que o bien se migra a otra máquina o bien otros huéspedes en esa máquina se migran para que el huésped "atareado" pueda disponer de más recursos.
  2. Un sistema empieza a dar avisos de errores de software en memoria, o alarmas por exceso de temperatura, u otros indicios de un fallo inminente. Los huéspedes pueden ser migrados antes de ser desconectados, y el servidor puede ser liberado para proceder al mantenimiento.
  3. Los huéspedes pueden migrarse de un servidor para disponer de más capacidad de cara a una fuerte carga de trabajo por lotes, caso corriente en aplicaciones de ERP o financieras. Asimismo, los huéspedes pueden consolidarse en unas pocas máquinas de manera que el exceso de capacidad pueda ser llevado fuera de línea para ahorrar energía.

Aislamiento en caso de fallo

La minimización del efecto dominó de una caída es una buena razón para crear un gran número de huéspedes y ejecutar unas pocas funciones por cada uno de ellos. A menudo, si una tarea en un gran sistema SMP cae, es probable que todos los concentradores de ese sistema también caigan o se cuelguen. La virtualización de Red Hat permite colocar cada función con su propio huésped. Si el huésped falla o sufre un problema de seguridad, el fallo no se propagará y sólo ese huésped se verá afectado. El uso inteligente de la migración y del software de clusters de alta disponibilidad permite disponer fácilmente de instancias de seguridad que puedan ejecutarse en otras máquinas en caso de que surja un problema con un huésped o una carga de trabajo.